| Para
que el objetivo europeo sea una realidad, todos los países
deberán avanzar en el cumplimiento de las Directivas
El Presidente de UNESA reafirma la apuesta del
Sector por el modelo europeo
Madrid, 6 de abril de 2005
El Presidente de la Asociación Española de la Industria
Eléctrica, Iñigo de Oriol, ha reafirmado la decisión
de UNESA de continuar trabajando “para conseguir que tanto
el Mercado Ibérico de Energía Eléctrica como
el Mercado Interior en Europa se desarrollen efectivamente en el
corto plazo, sirviendo para dar un mejor servicio a nuestros clientes”.
En estos términos se expresó durante su intervención
en la sesión inaugural del Foro Internacional sobre “Los
Mercados eléctricos en Europa”, que se ha celebrado
en Madrid organizado por el Club Español de la Energía.
Iñigo de Oriol afirmó que “en múltiples
ocasiones, hemos manifestado que las empresas integradas en UNESA
estamos convencidas de los beneficios que aportará el establecimiento
gradual de un único mercado de electricidad en Europa. Aunque,
creemos que para que este objetivo sea una realidad, todavía
se ha de avanzar en conseguir una adecuada interconexión
de redes, en la misma línea con el objetivo comunitario,
establecido en la Cumbre de Barcelona de 2002, de alcanzar un nivel
mínimo de interconexión equivalente al 10% de la capacidad
en cada uno de los Estados, así como se hace necesario impulsar
la transposición de la Directiva eléctrica en todos
sus términos.”
El Presidente de UNESA ha añadido que “la concreción
de los asuntos pendientes, con la adecuada participación
de los agentes involucrados, donde las empresas de UNESA deberíamos
tener un papel relevante, conducirá sin duda, a un mercado
integrado de la electricidad en la Península Ibérica,
que supondrá un paso hacia la integración con el resto
de países de la Unión Europea, contribuyendo a la
efectiva constitución de un mercado único de electricidad
europeo”.
Más adelante, Iñigo de Oriol recalcó que “la
necesidad de disponer de las suficientes interconexiones que posibiliten
los intercambios comerciales de energía entre los países
de forma fluida, se hace prioritario. La Península Ibérica
no puede ser una isla en cuanto a la energía eléctrica
se refiere. En este sentido, se deben emplear los mecanismos apropiados
para que la ampliación de las interconexiones con Francia,
que ya han sido anunciadas y consideradas prioritarias por la Comisión
Europea, sean una realidad y puedan ser utilizadas por todos los
agentes bajo criterios de mercado”.
Tras afirmar que las nuevas Directivas europeas en materia de infraestructuras
y seguridad de abastecimiento, que vienen a complementar la apertura
del mercado, consolidarán la estrategia del Mercado Unico
de la energía y mantendrá la seguridad del abastecimiento
energético, el presidente de UNESA añadió:
“Coincidimos con el actual Comisario de la Energía
en hacer especial énfasis en la protección de los
consumidores, el desarrollo de las energías renovables y
mantener abierto el debate de la energía nuclear, para garantizar
el suministro futuro de la electricidad y ayudar al cumplimiento
de los compromisos de Kioto”.
Intervención del Vicepresidente de
UNESA
Por su parte, el Vicepresidente y Director General de UNESA, Pedro
Rivero, participó en la sesión de clausura de este
Foro para abordar el tema “El Sector eléctrico europeo:
Una visión de futuro”. Durante su disertación
destacó que “todavía hay un largo camino que
recorrer para alcanzar un verdadero mercado europeo que sustituya
a un conjunto de mercados todavía demasiado limitado por
fronteras nacionales o regionales”.
El Vicepresidente de UNESA afirmó que en estos próximos
años habrán de afrontarse numerosos cambios. Por ejemplo,
en el mercado doméstico, será cada vez más
importante la necesidad de asegurar un mix de generación
de electricidad seguro y respetuoso con el medio ambiente; se reclamarán
inversiones no sólo para centrales de gas natural, ciclos
combinados y proyectos de cogeneración, sino también
se necesitarán otras más intensivas en capital como
tecnologías limpias de carbón, renovables, y --si
hay aceptación pública y política-- energía
nuclear.
“Esto significa –añadió-- que todas las
opciones tecnológicas conocidas serán necesarias en
el futuro, en parte por el creciente incremento del consumo de electricidad,
y también, para alcanzar los compromisos de reducción
de gases de efecto invernadero en Europa”.
Más adelante explicó que “será necesario
también asegurar el servicio público, la seguridad
de suministro y las inversiones en generación y en redes
de transporte y distribución. Las estimaciones de la AIE
sobre las inversiones necesarias en generación hasta el 2030,
para la Europa de los 15, suponen 600GW de nueva capacidad, con
un importe económico de unos 500.000 millones de euros. Por
su parte las inversiones en redes de transporte y distribución
también serán básicas y de un orden similar,
para proveer de las infraestructuras necesarias al Mercado Unico
europeo de electricidad y para gestionar una proporción creciente
de generación de energías renovables, como la energía
eólica, biomasa, solar, etc”.
Por todas estas razones, Pedro Rivero reiteró que “será
necesario mantener disponibles todas las opciones energéticas
y será clave, asimismo, la gestión tanto desde el
lado de la oferta como del de la demanda”.
Al valorar el conjunto de retos a afrontar, el Vicepresidente de
UNESA recordó que “la liberalización del mercado
de clientes prevista en la Directiva implica que debe ser la competencia
y la promoción de la eficiencia energética lo que
permita captar nuevos clientes, lo que requerirá de una gestión
innovadora, así como de nuevas aptitudes para la fidelización
y captación de los clientes. Esto es importante, pues nos
vamos a encontrar con la exigencia, por parte de los Gobiernos,
de precios cada vez mas bajos y sin embargo, cada vez, con mayores
requisitos medioambientales, de calidad, etc.”
También se refirió a la necesidad de realizar fuertes
inversiones para el desarrollo y la mejora de los sistemas energéticos
de Europa Central y Occidental, con un fuerte aumento de la demanda
de electricidad, por lo que los recursos financieros necesarios
para atender las inversiones, de la Europa de los 15, van a sufrir
una fuerte competencia, con el riesgo de aumentar sus costes.
En el campo de la protección del medio ambiente y la política
del cambio climático, destacó que “el necesario
crecimiento sostenible en los mercados de electricidad realza la
necesidad de inversiones en las tecnologías de bajas emisiones
de CO2 en nuevas aplicaciones de la eficiencia energética,
como por ejemplo el aumento de los mecanismos flexibles y, en el
desarrollo y mejora de sistemas de energía fuera del tradicional
mercado doméstico, y en los necesarios esfuerzos en I+D”.
“Todos estos desafíos a largo plazo –explicó
Rivero-- deben afrontarse, no en la comodidad de un ambiente regulado
y estable, sino en un ambiente competitivo que exige resultados
a corto plazo, que continuamente exigen poner recursos financieros
y respuestas continuas frente a las cambiantes condiciones de mercado”.
Para el Vicepresidente de UNESA las respuestas a estos desafíos
futuros no podrán ser abordadas por una industria eléctrica
débil, dispersa y económicamente agotada por una sobredemanda
o por un inadecuado marco regulador y, por lo tanto, las necesidades
de carácter financiero, técnico y humano deberán
enfocarse adecuadamente a medio y largo plazo sin pretender obtener
resultados inmediatos.
“La industria eléctrica que necesitamos en Europa
–insistió Pedro Rivero-- debe ser una industria compuesta
por empresas fuertes, que funcionen en un ambiente competitivo,
bajo reglas de mercado adecuadas, poseyendo los medios, de todo
tipo, necesarios para desarrollarse, creando valor para el accionista,
y contribuyendo a responder mejor a los desafíos que surjan
allí donde se den las adecuadas condiciones de negocio”.
El Vicepresidente de UNESA concluyó señalando que
“los esfuerzos por definir el papel y preparar el futuro de
la industria eléctrica europea necesitan de un diálogo
abierto y de la formulación de una visión compartida
por la industria, los políticos y el resto de agentes. Esto
no debe ser dejado al azar. Lo que está en juego en definitiva,
es el propio sector y la sociedad a la que sirve”.
Ponencia del Director General adjunto de UNESA
Por su parte, el Director General adjunto de UNESA, Mariano Cabellos,
presentó en este Foro una ponencia sobre “Sector eléctrico:
horizonte 2030”, en la que analizó las perspectivas
de futuro, que de acuerdo con los últimos estudios internacionales
cifra en un 3% el crecimiento del consumo mundial de electricidad,
frente al 1,8% estimado para el consumo final de energía.
Para Mariano Cabellos frente a estas previsiones energéticas,
en la Unión Europea se deberá trabajar sobre tres
pilares básicos: la competitividad económica, la seguridad
de los abastecimientos energéticos y la protección
del medio ambiente.
Se trata de tres pilares interrelacionados, cuya dimensión
real supera el marco europeo, en la medida que se deberá
competir en el ámbito mundial, tanto en lo que se refiere
a los aspectos específicamente económicos, como en
los medioambientales y en los que se refieren a la dependencia de
las importaciones de combustibles.
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