|
10/01/2007. En el día de hoy, la Comisión propone
un paquete global de medidas para establecer una nueva política
energética para Europa, a fin de luchar contra el cambio
climático e impulsar la seguridad energética y la
competitividad de la UE. El paquete de propuestas establece una
serie de objetivos ambiciosos sobre emisiones de gases de efecto
invernadero y energía renovable, y pretende crear un auténtico
mercado interior de la energía, así como reforzar
la regulación eficaz. La Comisión considera que si
se alcanza un acuerdo internacional sobre el marco posterior a 2012,
podrá llegarse a reducir en un 30% las emisiones de los países
desarrollados en 2020. Para reforzar su compromiso, la Comisión
propone que la Unión Europea se comprometa ahora a reducir
las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% como mínimo
en 2020, especialmente a través de medidas energéticas.
El Presidente de la Comisión, José Manuel Barroso,
ha dicho lo siguiente: "Hoy es un momento de cambio decisivo
para la Unión Europea. La política energética
ha formado parte de la acción esencial del proyecto europeo
desde el principio. Ahora, debe ocupar un lugar central. Todos los
miembros de la UE se enfrentan a los retos del cambio climático,
la dependencia creciente de las importaciones y la subida de los
precios de la energía. Para disponer de energía sostenible,
segura y competitiva, es necesaria una respuesta europea común.
La propuesta que presenta hoy la Comisión demuestra nuestro
compromiso de liderazgo y el planteamiento a largo plazo de una
nueva política energética para Europa que responda
al cambio climático. Debemos actuar ahora para conformar
el mundo del mañana".
El Comisario responsable de la política energética,
Andris Piebalgs, ha dicho: "Si adoptamos ahora las decisiones
adecuadas, Europa puede liderar una nueva revolución industrial
en el mundo: el desarrollo de una economía que emita poco
carbono. Nuestra ambición de crear un mercado interior que
funcione, de fomentar una combinación energética eficaz
y limpia, y de adoptar las opciones adecuadas en materia de investigación
y desarrollo, determinará si somos capaces de ejercer el
liderazgo en la nueva situación o si seguimos a otros".
El Comisario de medio ambiente, Stravos Dimas, ha dicho que "El
cambio climático es una de las amenazas más graves
para nuestro planeta. Es imperativo actuar contra el cambio climático.
Hoy hemos acordado una serie de objetivos ambiciosos pero realistas
que contribuirán a apoyar nuestro esfuerzo global para detener
el cambio climático y sus consecuencias más desastrosas.
Insto al resto del mundo desarrollado a seguir en nuestra dirección,
a alcanzar nuestros niveles de reducción y a seguir progresando
hacia un acuerdo internacional sobre reducción de emisiones
globales".
Europa se enfrenta a unos desafíos reales. Existe una probabilidad
superior al 50% de que las temperaturas globales aumenten en el
presente siglo en más de 5º C. Según las previsiones
actuales, las políticas de energía y transporte no
reducirán las emisiones en la UE, ya que éstas aumentarán
aproximadamente un 5% en 2030. Si se mantienen las tendencias y
políticas actuales, la dependencia energética de la
UE aumentará del 50% del consumo total de energía
en la UE actual al 65% en 2030. Además, el mercado interior
de la energía aún no se ha realizado plenamente, lo
cual impide que los ciudadanos y la economía de la UE se
beneficien de las plenas ventajas de la liberalización de
la energía.
El paquete que hoy propone la Comisión pretende aportar
soluciones a estos retos tomando como base tres pilares:
1. Un auténtico mercado interior de la energía
El objetivo es ofrecer una auténtica posibilidad de elección
a los usuarios de energía en la UE, ya sean particulares
o empresas, e impulsar las grandes inversiones que necesita la energía.
El mercado único no sólo favorece la competitividad,
sino también la sostenibilidad y la seguridad.
El estudio sobre el sector de la competencia y la Comunicación
sobre el mercado interior ponen de manifesto que para lograr estos
objetivos, las nuevas medidas que se adopten deberán establecer
una separación más clara entre producción y
distribución de energía (see IP/07/26). Asimismo,
se requiere un mayor control reglamentario independiente, que tenga
en cuenta tanto el mercado europeo como las medidas nacionales,
a fin de lograr el objetivo de la Unión Europea de alcanzar
unos niveles mínimos de interconexión del 10%, identificando
los cuellos de botella principales y designando coordinadores.
2. Adoptar rápidamente una energía que emita poco
carbono
La Comisión propone mantener la posición de liderazgo
mundial de la UE en materia de energía renovable, proponiendo
el objetivo obligatorio de que el 20% de su combinación de
fuentes energéticas proceda de energías renovables
en 2020. Esto exigirá el crecimiento considerable de los
tres sectores energéticos renovables: electricidad, biocombustibles
y el sector de calefacción y refrigeración. Este objetivo
para la energía renovable se completará con un objetivo
mínimo del 10% para los biocombustibles. Además, el
paquete de medidas legislativas sobre energías renovables
que se presentará en 2007 incluirá medidas específicas
para aumentar la proporción en el mercado tanto de los biocombustibles
como de la energía renovable en los sistemas de calefacción
y refrigeración.
La investigación es de crucial importancia para reducir
el coste de la energía limpia y situar a la industria de
la UE en primera línea del sector de la tecnología
para reducir las emisiones de carbono, que esta creciendo rápidamente.
Para realizar estos objetivos, la Comisión propone un plan
estratégico europeo de tecnología energética.
La Unión Europea también incrementará al menos
en un 50% su gasto anual en investigación energética
en los próximos siete años.
Actualmente, la electricidad nuclear constituye el 14% del consumo
energético en la UE y el 30% de la electricidad en la UE.
Las propuestas de la Comisión subrayan que corresponde a
cada Estado miembro decidir utilizar o no la electricidad nuclear.
La Comisión recomienda que cuando el nivel de energía
nuclear en la UE se reduzca, la reducción sea compensada
con la introducción de otras fuentes de energía que
emitan poco carbono, ya que si no es así el objetivo de reducir
emisiones de gases de efecto invernadero será todavía
más problemático.
3. Eficiencia energética
La Comisión reitera el objetivo de ahorrar un 20% del consumo
total de energía primaria en 2020. Si se logra, en 2020 la
UE utilizará aproximadamente un 13% menos de energía
que en la actualidad, y ahorrará 100.000 millones de euros
y alrededor de 780 toneladas de CO2 al año.
La Comisión propone que aumente la utilización de
vehículos de alto rendimiento energético en el transporte;
normas más exigentes y mejora del etiquetado en los equipos;
mejorar el rendimiento energético de los edificios existentes
y la eficacia de la producción de calor y electricidad, de
la transmisión y la distribución. La Comisión
también propone un nuevo acuerdo internacional sobre rendimiento
energético.
Las propuestas basadas en estos tres pilares deberán reforzarse
con una política exterior coherente y creíble.
Una política energética internacional en la que la
UE se exprese con una sola voz
La Unión Europea no puede realizar sus objetivos en materia
de energía y cambio climático por sí sola.
Necesita trabajar conjuntamente con los países desarrollados
y subdesarrollados, y con los consumidores y productores de energía.
La Unión Europea desarrollará mecanismos de solidaridad
eficaces para gestionar cualquier crisis de suministro energético,
y desarrollará activamente una política energética
exterior común a fin de hablar cada vez más "con
una sola voz" con los terceros países. Procurará
desarrollar asociaciones energéticas efectivas con los proveedores,
basadas en la transparencia, previsibilidad y reciprocidad.
A partir del proceso de consulta sobre el Libro Verde publicado
en 2006, la Comisión ha seguido avanzando hacia una política
energética exterior coherente, tal como pone de manifiesto
la creación de la red de corresponsales de seguridad en materia
de energía. La Comisión propone una serie completa
de medidas concretas para reforzar los acuerdos internacionales
entre las que figura el Tratado sobre la Carta de la Energía,
el régimen climático posterior a Kioto, la ampliación
del sistema de intercambios de derechos de emisión a los
socios globales, y seguir extendiendo los acuerdos bilaterales a
los terceros países para que la energía esté
presente en todas las relaciones exteriores de la UE y, especialmente,
en la política europea de vecindad. Las grandes iniciativas
nuevas que propone la Comisión son el desarrollo de una asociación
Africa-Europa global y un acuerdo internacional sobre eficiencia
energética.
Deben adoptarse urgentemente medidas concretas. Considerados en
conjunto, la investigación sectorial, el estudio estratégico
y el plan de acción constituyen el núcleo central
de la nueva política energética europea común
que se propone. El presente proceso pretende pasar de los principios
a las propuestas legislativas concretas. La Comisión se procurará
el apoyo a sus propuestas sobre energía y cambio climático
en el Consejo Europeo de primavera y, a la luz de los debates, presentará
la normativa.
|