| En la reunión
mantenida el pasado 27 de febrero, el Grupo de Alto Nivel (HLG)
sobre Competitividad, Energía y Medio Ambiente aprobó
su tercer Informe, centrado en esta ocasión en la adaptación
de la industria -en particular, la industria intensiva en energía-
a los retos de la energía y el cambio climático. Las
recomendaciones resultantes son de carácter general, ocupándose
principalmente del desarrollo de las sinergias entre los instrumentos
políticos públicos y las estrategias industriales.
Los dos primeros Informes del Grupo de Alto Nivel estaban dirigidos
al funcionamiento de los mercados energéticos, al comercio
de emisiones y al futuro a largo plazo de la energía y las
inversiones de ese sector.
Inicialmente, en la agenda figuraba el tema de los Subsidios Medioambientales
Perniciosos, centrándose en el carbón y la energía
nuclear. Sin embargo, durante la preparación de las reuniones
del grupo ad hoc y del correspondiente grupo “sherpa”
se hizo claro lo siguiente: los subsidios al carbón tienen,
principalmente, un objetivo social con una escasa repercusión
directa sobre los aspectos medioambientales (es decir, mantener
minas abiertas en lugar de importar carbón) y que la energía
nuclear ha contribuido enormemente a frenar las emisiones de CO2.
Por tanto, el Grupo de Alto Nivel se limitó a recomendar,
de una forma general, que los subsidios deben ser evaluados en sus
dimensiones económica (incluida la seguridad del suministro),
social y medioambiental, y ser eliminados de forma progresiva cuando
no sirvan al interés común y conduzcan a fallos en
el mercado, especialmente cuando sean perjudiciales para el medio
ambiente.
En relación con las ayudas a la industria para su adaptación
a los desafíos de la energía y del cambio climático,
el Grupo de Alto Nivel reclamó mayor flexibilidad en la aplicación
del marco de ayudas de estado para la Investigación, el Desarrollo
Tecnológico y la Innovación y en favor de medidas
fiscales para promover la innovación. El HLG subrayó
la necesidad de elaborar medidas de ayuda para sacar el máximo
provecho de los recursos primarios, tanto como material como fuente
de energía, con una clara referencia a las dificultades que
algunas industrias, como la del papel, podrían encontrar
a la hora de competir con el acceso a la biomasa en la generación
de energía eléctrica procedente de fuentes de energía
renovables.
Para hacer posible el liderazgo en tecnología y en innovación,
el HLG pidió que se prestara una mayor atención a
la utilización de aciones que impulsen el mercado a corto
plazo como complemento a la investigación a más largo
plazo. El Informe señala que el concepto Plataformas Tecnológicas
debería reorientarse en este sentido, añadiendo que
la UE debería ser el principal mercado para la eficiencia
energética y las nuevas tecnologías energéticas,
basándose, entre otras cosas, en el benchmarking dirigido
a los estándares globales. La cooperación entre la
Comisión Europea, los Estados Miembros y la industria puede
alentar el establecimiento de un benchmarking sectorial internacional
de la eficiencia energética y las emisiones de carbono por
la industria, según indica el Informe del HLG.
Por otra parte, el Grupo de Alto Nivel lanzó la idea de
estimular el uso de las “huellas de carbono” dentro
de las cadenas de valor de los sectores intensivos en energía,
como instrumento para establecer prioridades entre las opciones
sectoriales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Para concluir, el Informe subraya que los Estados miembros y la
Unión Europea deberían desarrollar unas guías
públicas de compra que incluyesen los costes totales a lo
largo de su tiempo de vida, con especial atención en la eficiencia
energética. Un futuro trabajo del Grupo se centrará
en cómo fomentar la actuación económica y medioambiental
de las empresas de la UE; el acceso a los recursos naturales y las
materias primas secundarias y los residuos; la acción internacional
sobre el cambio climático; y la mejora de la regulación
y la competitividad.
Fuente: Eurelectric
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